lunes, 5 de enero de 2009

Colección Saramago


Como meta personal y porque quizá no hay, dentro de lo poco o mucho que he leído, otro autor que me guste tanto como José Saramago, voy a completar mi colección personal Saramago.

Al momento he leído tres de sus libros solamente, "Las intermitencias de la muerte", "El cuento de la isla desconocida" y "Todos los nombres", con este último, terminó de atraparme por completo.

Ahora mismo estoy leyendo "La caverna", excelente libro también. Y en espera para ser leídos están: "El evangelio según Jesucristo", "Las pequeñas memorias" , "Memorial del convento", "Ensayo sobre la lucidez" y "Ensayo sobre la ceguera".

Así, pues, durante el año iré comprando los libros que se dejen comprar. Y si no es este año, será el otro, cuando complete la colección Saramago.

Pausa Renovadora


Este domingo pasado terminé de leer, Pausa Renovadora de Clifford Goldstein. Es la segunda vez que leo este corto pero sustancial libro.

Clifford Goldstein, es sin duda mi autor favorito cuando de religión se trata. El tipo es todo un erudito, no sólo ha leído religión, sino política, filosofía, ciencia, toda clase de literatura: ensayos, tratados, novelas, cuentos, poemas. De casi cualquier cosa sabe algo, por no decir que de todo. No dudo que ganaría algún premio si a escribir novelas se dedicase.

Vale la pena leer cualquiera de sus libros. En particular este que trata acerca del sábado. Habla de como es fue instituido, los beneficios de guardarlo, como fue cambiado. Todo esto con un lenguaje sencillo, claro y contundente.

Quizá fue la mejor manera de comenzar el año.

jueves, 1 de enero de 2009

Año nuevo

Pues bien, tenemos año nuevo, para muchos, la oportunidad perfecta para comenzar de cero, para algunos otros la continuidad de lo que se venía haciendo, y estoy seguro, que para unos cuantos más, no tiene significado alguno, de sobra esta decir, y sin embargo lo hago, que no todos en este planeta compartimos la misma fe, habemos cristianos, judíos, musulmanes, budistas, ateos, panteístas, taoístas, hindusitas y así sucesivamente. Tan amplio es el repertorio, que no todos llevamos el mismo conteo de los años; inclusive de los días que componen un año.

¿A qué viene todo esto? pues realmente, a nada en particular, sólo pensaba cuan diferentes y similares somos como seres humanos, y esto, ha sido, es, y seguirá siendo así.

Veremos como transcurre el 2009.




miércoles, 31 de diciembre de 2008

Propósitos de Año nuevo

Listo los propósitos para el 2009, de menor a mayor importancia:


  • Usar la bici 3 o 4 días por semana para ir a trabajar.

  • Ir al menos 3 días por semana al gimnasio.

  • Lograr el reto de los 50 libros.

  • Hablar mejor el inglés.

  • Practicar la temperancia al comer.

  • Hablar más con la familia y amigos.

  • Practicar la oración.

Quizá no he sido tan explícito en cada una de las metas, pero la lista servirá de parámetro para medir como habrá de transcurrir el 2009.

¡Feliz Año Nuevo!

martes, 30 de diciembre de 2008

Fin del reto de los 50 libros, 2008.

Al principio del año, había establecido como meta personal, y motivado por un reto lanzado en Internet, el leer 50 libros en el 2008. En esta lista que presento abajo, se podrá ver como es que he fallado miserablemente.

Al igual que el año pasado, hubo un libro del cual sólo leí la mitad, pero en mi defensa diré que El Principito lo tuve que leer como dos o tres veces, y aun y cuando el número de páginas no es de ninguna forma equitativo, libro leído es libro leído.

Presento la lista definitiva de lo que logré en el 2008, aunque se falló en el intento, no es, desde mi punto de vista, nada desdeñable lo conseguido.

Resaltados con negritas, están los tres libros que más me gustaron.

ENERO
1 The day of confession 567 p. Allan Folsom
2 A thousand shall fall, 172 p. Susi Hasel Mundi
3 Los diez mandamientos dos veces eliminados, 127 p. Danny Shelley, Quinn Shelton

FEBRERO
4 Las intermitencias de la muerte, 251 p. José Saramago

MARZO
5 Invitación, 126 p. Alejandro Bullón
6 Head First EJB (mitad), 683 p. Kath Sierra, Bert Bates
7 Utopía, 189 p. Tomás Moro

ABRIL
8 Dom Scripting, 309 p. Jeremy Keith

MAYO
9 La tabla de Flandes, 412 p. Arturo Pérez-Reverte
10 Los relámpagos de agosto, 112 p. Jorge Ibargüengoitia
11 Is not about the bike, 289 p. Lance Armstrong, Sally Jenkins

JUNIO
12 Martes con mi viejo profesor, 211 p. Mitch Albom
13 Cuento de la isla desconocida, 72 p. Jose Saramago
14 Asalto a la mente, 127 p. Daniel Scarone

JULIO

AGOSTO
15 The Pearl, 90 p. John Steinbeck
16 La casa en Mango Street, 112 p. Sandra Cisneros
17 Life without limits, 190 p. Clifford Goldstein

SETIEMBRE
18 Cien años de soledad, 495 p. Gabriel García Márquez
19 Elogio a la locura, 106 p. Erasmo de Rotterdam

OCTUBRE
20 The little prince, 85 p. Antoine de saint-Exupery
21 Todo es vanidad, Eclesiastés, 163 p. Jacques Doukhan

NOVIEMBRE
22 El señor de las moscas, 249 p. William Golding
23 La Náusea, 214 p. Jean Paul Sartre

DICIEMBRE
24 Todos los Nombres, 350 p. José Saramago
25 Cuando era Puertoriqueña, 295 p. Esmeralda Santiago
26 La Isla misteriosa, 164 p. Julio Verne

Queda, pues, el reto nuevamente para el próximo año.

A leer más y mejor.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Preludio de los propósitos de año nuevo

Ahora mismo no voy a publicar cuales serán mis propósitos para el próximo año. Lo que pasa, es que tengo que pensar bien cuales serán. Ya tengo unos en mente, pero será hasta el miércoles cuando publique la lista definitiva.

Realmente nunca he sido persona de establecer propósitos concienzudamente, más bien pienso en algunas cosas que me gustaría hacer y trato de hacerlas. Quizá allí radica mi error, no fijar metas bien definidas y trazar un plan para seguirlas. Por lo tanto este año voy a hacer justamente eso, fijar un plan y seguirlo lo mejor posible.

Trazaré, pues, metas realistas, logrables pero que demanden esfuerzo. Así que en este par de días que me quedan, pensaré bien en lo que habrán de ser las metas del 2009.

Dicho sea de paso, me valdré de este medio para ir midiendo el progreso de cada una de ellas, así no habrá excusa que valga.

¿Tienes ya las tuyas?

sábado, 27 de diciembre de 2008

Segundo encuentro con la nieve


El jueves pasado fuimos a las montañas que se encuentran a la mitad del camino entre San Diego y Mexicali. Pertenecen a la misma cordillera de la tan famosa y temida Rumorosa, donde en épocas pasadas, antes de la autopista, muy frecuentemente los autos caían a los voladeros; de hecho aun se pueden observar los restos herrumbrosos de los que alguna vez fueran vehículos.

La intención de esta salida era primordialmente: ver la nieve. Días antes había estado nevando y al parecer los cerros estaban tupidos de blanco.

Antes de continuar debo de mencionar que previo a esta visita, solamente había visto la nieve en una ocasión, también en este año, por ahí de Abril o Mayo. En esa oportunidad fuimos a Fraizer Park, situado a unas 50 millas al norte de los Angeles.

Pues bien, continuando con el relato y para no hacer el cuento tan largo..

El día estaba soleado cuando nos fuimos, pero conforme nos internábamos en las montañas, el cielo se oscurecía, una llovizna oblicua caía de todos lados y los vientos sacudían la camioneta constantemente. Casi a medio camino, estábamos pensando en abandonar la misión y regresar por donde vinimos, pero nuestra bravura pudo más que el cierzo y sus aliados y continuamos en nuestra nívea cruzada.

Salimos de la carretera principal para tomar otra que nos llevaría a un parque situado en las montañas. A medida que avanzábamos se comenzaban a notar fragmentos blancos en las orillas del camino. La victoria era casi nuestra. Avanzamos por 5 o 6 millas más y de pronto... Todo era blanco, un blanco como nunca hubo ninguno, blanco blanco, más blanco que el blanco de la leche, más blanco que las nubes.

Y ahí estábamos, en un camino bordeado por nieve a ambos lados. Avanzamos un poco más y nos detuvimos. La lluvia continuaba arreciando y el frío se hacia intenso pero salimos de la camioneta y nos dirigimos al encuentro esperado.

Estoy aprendiendo que hay diferentes tipos de nieve, y que cuando esta por derretirse la nieve es muy suave, tan suave, que al pisar te hundes hasta las rodillas, lo cual fue mi caso, porque cada paso que daba, cada paso que me hundía, y me volvía a hundir. Como no llevábamos ropa adecuada, rápidamente se mojaron mis tenis y mi pantalón, no duré ni 10 minutos fuera cuando ya quería regresar a la camioneta a prender la calefacción, ahhh, eso sí, no sin antes tirarme una maroma como un ninja; al final resultó más bien en un lancé sin ton ni son, que me terminó de empapar.

No estuvo nada mal esta salida, pero el primer viaje a conocer la nieve fue más placentero, nada de lluvia y mucho sol, aquel día me sentí casi como cuando al Coronel Aureliano Buendía lo llevaron a conocer el hielo.

El balance final queda en un empate, la nieve uno, y yo uno.