viernes, 3 de abril de 2009

Estrella distante


Hace tiempo comencé a leer 2666 que se supone es, sino el mejor, uno de los mejores de Bolaño. Como lamentablemente lo estaba leyendo en la computadora, mis ojos no dieron para más y desistí al poco tiempo, habré leído unas 80 páginas a lo mucho. Pero debo decir que 2666, no estaba tan mal, aunque un poco largo, sí, largo de más para lo que trae. Pero no toca hablar de 2666, así que aquí va un poco la trama de Estrella Distante.

De este libro de Roberto Bolaño haré un resumen muy somero, porque la verdad que no me gustó y la única razón por la que terminé el libro fue, por decirlo de alguna manera, disciplina y quizá el ver en que concluía la porquería esta.

El libro esta escrito en primera persona, por una tipo que durante su juventud tuvo chispazos de poeta pero no pasó a más. Asistía junto con otros jóvenes a un par de grupos de poesía y es allí donde conoce al personaje principal de la novela, un autodidacta, Ruiz-Tagle.
Al pasar del tiempo se dejan de ver y Ruiz-Tagle se convierte en Carlos Wieder, un piloto-poeta-artista, pero también asesino.

La historia básicamente trata de como se le va siguiendo el rastro a este loco asesino, y de como se va convirtiendo en un personaje sumamente respetado y querido en Chile. Pero el autor en lugar de crear escenarios de misterio o intriga o drama o algo!!, diserta de poesía, literatura, explora un poco la vida de algunos otros personajes, del Chile de aquellos años. Al final el libro resulta aburridísimo. Habrá a quien le haya gustado, no a mí.

En fin, jamás lean este libro, ni por error, hay muchas otras cosas decentes para leer. En realidad lo único interesante del libro es el título.

sábado, 21 de marzo de 2009

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

La semana pasada terminé el segundo de la serie Millenium de Stieg Larsson, casi 800 páginas.

A diferencia del primer libro, este se enfoca en una de las protagonistas, Lisbet Salander. Se urde una historia bastante complicada donde Lisbet se ve perseguida por la policía debido a que es sospechosa de unos brutales asesinatos. Una de las victimas, un periodista que estaba a punto de sacar un libro sobre tráfico de mujeres y prostitución, trabajaba justamente para la revista Millenium.

Esta segunda parte de la serie, al igual que la primera, mantiene una tensión constante, y a medida que la historia avanza, secretos se desvelan y misterios nuevos aparecen.

A pesar de que que el libro es bastante largo, en ningún momento se torna aburrido o soso y por el contrario, te atrapa de tal forma que no puedes parar de leer.

Espero que en unos cuantos meses pueda conseguir la tercera y última parte de la serie. Por el momento comencé a leer en inglés nuevamente y nada mejor que una novela gráfica, Watchmen.

Llevo un par de capítulos y lo único que puedo decir, es que realmente es una pieza de literatura; el hecho de que sea comic no le resta calidad literaria, de verdad.

Ahora que tengo unas cortas vacaciones del inglés, tres semanas para ser exactos, voy a procurar aprovechar el tiempo, lo que significa (al menos en mi idea idílica), ir a escalar y leer.

No prometo terminar Watchmen para fin de mes, porque ya me pasó con el libro de Kundera que no lo terminé para el plazo fijado, pero haré lo que se pueda ;).

lunes, 2 de marzo de 2009

Un grito de amor desde el centro del mundo

Como ya mencioné en el post pasado, este fin de semana estuvo llena actividades, incluida, la finalización de Un grito de amor desde el centro del mundo de Kyoichi Katayama.

El libro trata la historia de dos adolescentes que se enamoran. Realmente la trama no es muy complicada y es más bien fácil de leer. Lo interesante del libro es la manera como el autor expresa el sentir de uno de los protagonistas, es un amor tan fuerte que llega a contagiarte; sumamente descriptivo y penetrante. Y sólo por eso, vale la pena leer el libro.

Es una bonita historia de amor, pero debo advertir que no tiene final feliz. Sin duda lo recomiendo, es perfecta para una tarde fría y nostálgica; para cuando se quiera recordar cuanto se puede llegar extrañar a una persona.

Este es el tercer libro que me leo en el tabloide Nokia y la verdad que se esta haciendo adicción eso de leer electrónico.

El predicador

Hacia tiempo que no tenía un fin de semana tan variado y lleno de actividades. Pero en esta publicación me enfocare en hablar de lo que me sucedió ayer por la tarde: conocí a un predicador callejero.

Y no fue que lo conociera mientras él predicaba, más bien la situación fue la siguiente: Durante la semana pusimos a la venta un teléfono de Sprint que ya no estábamos usando. El día de ayer, Kath recibió una llamada de una persona que estaba interesada, pero esta persona, quería que fuéramos a una tienda de Sprint para verificar que el teléfono estuviera funcionando bien y que no hubiera sido reportado como robado. Al parecer había tenido una mala experiencia con otro teléfono que compró, y cuando intento activarlo se dio cuenta que alguien lo había reportado, por lo que no pudo activar nada de nada y sí, perdió su dinero. Por eso, debido a lo que le pasó, quería cerciorarse de que todo estuviera en orden. La verdad que lo entendí, yo habría querido hacer lo mismo.

Nos encontramos con él en la gasolinera que está a contra esquina de los departamentos. Venía en un civic rojo bastante viejo, y por lo que se podía ver por fuera del carro, repleto de toda clase de cosas en su interior. El tipo era un afroamericano de un metro ochenta, tenía puestos unos enormes y cuadrados lentes con aumento. En general su apariencia estaba un poco desaliñada. Una playera sucia y rota a la altura del abdomen, unos pantalones deportivos y zapatos casuales. Pero eso sí, tenía una especie de mirada compasiva y una sonrisa sincera. De esa clase de personas que cae bien a primera vista.

Nos pusimos en marcha y nos siguió en su carro hacia el centro comercial, donde se supone habría una tienda de Sprint. Craso error. Al llegar, descubrimos que donde antes estaba Sprint ahora estaba un lugar de masajes chinos. Por suerte, nuestro amigo busco en el navegador de su teléfono y encontró el número de otro tienda no muy lejos de ahí. Llamamos para confirmar la dirección y nos fuimos a buscarla, llegamos al lugar, esperamos a que nos atendieran y una vez hubo verificado que todo estaba en orden con el teléfono nos pago y nos fuimos.

Lo peculiar de toda esta historia de idas y vueltas, no es la historia en sí, sino el oficio de nuestro comprador de teléfonos, el tipo resultó que era un predicador callejero. Y este hecho, al menos para mí, es algo portentoso.

Epílogo

Dentro de las tantas cosas que conversamos, le pregunté, "¿por qué es que predicas en la calle?", y él contestó, "es donde la gente está". Por fútil que parezca su respuesta, conlleva una un significado de importancia extraordinaria. Yo me digo cristiano y no soy capaz de hacer cosas mucho más simples, no se diga predicar en la calle.

Al parecer él no tenia horario para su trabajo, y cuando estábamos dentro de la tienda nos citaba algunos versículos de memoria. De cualquier forma, su sonrisa decía más que mil palabras.

Antes de marcharnos, nos agradeció por nuestro tiempo y por ser pacientes, pero en realidad, por alguna razón, sentí que yo debí haberle agradecido por el suyo.

jueves, 19 de febrero de 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres


Los hombres que no amaban a las mujeres de Stieg Larsson, es el primero de la saga Millenium que el autor escribió antes de su repentino fallecimiento.

El libro podría ser catalogado como de misterio, pero la realidad es que tiene de todo. Después de Cero Absoluto de Alan Folsom, ningún libro me había atrapado tanto como este.

Existen infinidad de blogs donde hablan de la trama, por lo que me limitaré a decir que este libro también me lo leí en el tabloide en un tiempo récord de 3 días.

Pero bueno, relataré un poco de lo que trata para no irme tan en blanco. Pues resulta de ser que la nieta de un viejo empresario desapareció en una reunión familiar sin dejar rastro, la niña año con año le regalaba a su abuelo una flor blanca distinta, pero al año siguiente de la misteriosa desaparición, el viejo continuó recibiendo las flores sin saber de quién o porqué. Al mismo tiempo y por otro lado, un reconocido reportero esta recibiendo su sentencia para ir a prisión por haber publicado un articulo en donde acusaba a cierta empresa de ser corrupta. Las dos historias, cada una por su parte, se van desarrollando hasta que se cruzan y personajes peculiares se van integrando y dándole forma a este misterio. El libro es bastante entretenido, esta muy bien escrito y el estilo del autor resulta refrescante; una vez inmerso en la historia no vas a querer parar.

Ampliamente recomendable, ya estoy buscando la segunda parte de la saga, que por cierto no logro encontrar por ningún lado.

Así que ya van dos que leo electrónicamente, claro sin contar El señor de las moscas que leí en la compu, pero eso si que no lo recomiendo, además de ser muy cansado es poco práctico, al menos para mi.

Por lo tanto estoy pensando seriamente, en un futuro no muy lejano, digamos a finales de este año, en comprar el lector de sony, porque aun y cuando me guste comprar en amazon, no les voy a seguir el jueguito con lo del kindle.

Por fin, La insportable levedad del ser


Después de mucho esfuerzo lo conseguí, terminé de leer La insoportable levedad del ser de Milan Kundera. Bueno, de esto ya hace como una semana, lo que pasa es que tengo semanas sin publicar nada en el blog, digamos que no había encontrado un momento oportuno para hacerlo.

Pues bien, al principio el libro parece complejo porque se mete en rollos filosóficos acerca de las cosas que tienen peso y las cosas que no lo tienen, que son livianas y otras cosas más. Sin entrar en mucho detalle, diré que trata de la vida de 4 personas (5 con el perro Karenin), Tomas, Teresa, la amante de Tomas, Sabina que posteriormente se convierte en amante de Franz. Como comento, parece que la historia es compleja, pero dista de serlo, en realidad es muy sencilla y bastante bien escrita. Narra la vida de cada una de estas personas remontándose, en algunos casos, hasta la niñez. Muestra los puntos en que convergen cada una de ellas y como ciertas vivencias de los protagonistas marcan el rumbo de sus vidas.

Me resulto grato leer el libro, es bastante filosófico y entretenido. Como comentario final, diré que para haber sido la primera lectura que hice en el tabloide fue muy buena, ya que me acostumbre fácilmente. De hecho, dado que el programa para leer libros con el que cuenta el tabloide te permite leer ya sea horizontal o vertical, al hacerlo vertical logré leer más rápido mi segundo libro, del que comentaré más adelante.

viernes, 6 de febrero de 2009

Semana extraña

Finalmente, con mucho esfuerzo, la mudanza terminó.

Aun quedan algunas cosas empaquetadas, pero eso es lo de menos, lo importante es que ya se entrego el viejo depa y estamos en el nuevo, aguuuusto!!!

Semana extraña reza en el título y es que lo ha sido en verdad. El lunes comenzó soleada y hoy viernes con frío y lluvias esta terminando. Yo por mi parte, el lunes no tenía los proyectos listos y hoy viernes, estoy mucho más avanzado.

Como nota curiosa, el miércoles acompañe a Miguel a ver reproductores de DVD a una tienda sumamente extraña, Ken Crane, de esas que en sus tiempos era la crema nata de los electrónicos y que hoy en día no es más que el recuerdo de épocas mejores. Digo, tampoco es que este tan tirada a la calle pero como dice el buen Miguelón: "it used to be good, now is shit". Pero esta aventura fue única. Miguel es un fanático de los electrónicos y sabe un montón del tema, sabe de marcas, de componentes, de audio, de video, etc. Y la mayoría de sus equipos son bastante costosos, digamos que al tipo le gusta lo bueno. Total que ya en la tienda nos antendio uno de esos vendedores que salen en las películas, de esos que te intentan vender algo a cualquier precio y no paran de hablar, "hardcore seller" dijo Miguel. El tipo trató de todas las maneras posibles, habidas y por haber, de venderle algo a mi conocedor amigo, pero Miguel, claramente, lo agobió con sus requerimientos, sino excéntricos, bastante difíciles de satisfacer. Al salir, Miguel me dice, "I liked the guy, he made me laugh", ja, a mi más. Fue como estar en una película ochentera.

Al final, no sé si Miguel fue realmente a buscar un reproductor o para entretenerse con el tipo o para comprobarse a sí mismo la cantidad de conocimientos que de equipos electrónicos tiene. Sea lo que fuere, yo me la pasé muy bien y me reí mucho.

Y por último no he podido terminar a Kundera, ese libro parece interminable, a ver si para lo próxima semana me lo hecho.